El Mar Rojo alberga restos de naufragios y artefactos arqueológicos sumergidos durante cientos de años que testimonian antiguas rutas comerciales, el movimiento de viajeros y peregrinos, y la interacción entre civilizaciones.
Según informó la agencia estatal saudí SPA el 13 de septiembre de 2026, el Mar Rojo ha servido históricamente como un corredor marítimo que vincula la Península Arábiga con partes de Asia, África y el Mediterráneo.
El patrimonio cultural sumergido se define como evidencia de presencia humana de naturaleza cultural, histórica o arqueológica que ha permanecido total o parcialmente bajo el agua durante al menos 100 años, incluyendo estructuras y hallazgos asociados a la actividad humana.
Arabia Saudita ratificó en 2015 la Convención de la UNESCO de 2001 sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático para preservar estos elementos para las generaciones futuras.
En 2012, se iniciaron prospecciones arqueológicas conjuntas entre la autoridad arqueológica saudí y la Philipps-Universität Marburg de Alemania en la costa entre Rabigh y Al-Shuaiba, descubriendo naufragios de los periodos romano y temprano islámico. Asimismo, en 2015 y 2016, se realizaron estudios con un equipo italiano de la Universidad de Nápoles “L’Orientale” en el sitio del naufragio de Al-Wajh.
¿Qué se considera patrimonio cultural sumergido? Se define como evidencia de presencia humana de naturaleza cultural, histórica o arqueológica que ha permanecido total o parcialmente bajo el agua por al menos 100 años. Esto incluye naufragios, sus contenidos, sitios, estructuras y otros hallazgos arqueológicos asociados a la actividad humana.
¿Qué compromisos internacionales ha asumido Arabia Saudita? El Reino se unió a la Convención de la UNESCO de 2001 sobre la Protección del Patrimonio Cultural Subacuático. Depositó su instrumento de ratificación en 2015 para reafirmar la importancia de preservar este componente cultural para las generaciones futuras.
¿Qué hallazgos se han realizado en las costas saudíes? En prospecciones entre Rabigh y Al-Shuaiba iniciadas en 2012 con la Philipps-Universität Marburg, se descubrieron restos de naufragios de los periodos romano y temprano islámico. Además, se realizaron estudios en 2015 y 2016 en el naufragio de Al-Wajh con la Universidad de Nápoles “L’Orientale”.