King Khalid University (KKU) ocupa el primer puesto nacional, el segundo en el mundo árabe y el 50º a nivel global en el ranking 2025 de Times Higher Education (THE) de las mejores universidades internacionales del mundo, según anunció la propia universidad desde Abha.
Según informó la agencia estatal saudí SPA el 22 de marzo de 2025, el vicerrector de Estudios de Posgrado e Investigación Científica, el Dr. Hamed bin Majdou Al-Qarni, destacó que este logro refuerza la posición de la universidad en los círculos académicos, mejora su capacidad para atraer talento entre estudiantes y profesorado, impulsa la colaboración internacional en investigación e innovación y contribuye a la calidad general de la educación superior y la investigación científica.
Al-Qarni señaló que el hito refleja el compromiso de la universidad con la excelencia académica y su creciente presencia global, en línea con la Visión 2030 de Arabia Saudí, que busca situar a las universidades saudíes entre las principales instituciones académicas del mundo.
¿Qué significa realmente que una universidad saudí entre en el top 50 mundial de internacionalización, y por qué debería importarle a un estudiante de secundaria en Abha o en Riad?
El supervisor general de la unidad de rankings internacionales de KKU, el Dr. Mohammed bin Saeed Al-Qahtani, explicó que la clasificación se basa en cuatro criterios con el mismo peso (25% cada uno): la proporción de profesorado internacional, el número de estudiantes internacionales, la colaboración internacional en investigación y la reputación académica global.
Al-Qahtani indicó que KKU, como uno de los habilitadores estratégicos del avance de la región de Aseer y en línea con la estrategia Visión 2030 de la universidad, priorizó su presencia global en los rankings internacionales. Afirmó que el logro refleja las prácticas distinguidas de la universidad en educación, investigación, servicio comunitario y gobernanza institucional.
¿Cómo se mide la «internacionalización» de una universidad y qué peso tiene cada uno de esos cuatro criterios en el resultado final?
La clasificación de THE para universidades internacionales se construye, según la información difundida por SPA, sobre esos cuatro pilares igualmente ponderados. Es decir, ninguna de las cuatro dimensiones domina por sí sola el resultado: la presencia de profesores extranjeros, la matrícula de estudiantes internacionales, los trabajos de investigación firmados con instituciones de otros países y la reputación académica global pesan lo mismo, un 25% cada una.
Ese diseño explica por qué una universidad puede escalar posiciones sin ser la más grande ni la más antigua de su país. La proporción de profesorado internacional, por ejemplo, premia a las instituciones capaces de atraer docentes formados o procedentes de otros sistemas académicos. El número de estudiantes internacionales mide el atractivo del campus para jóvenes de fuera del país. La colaboración internacional en investigación refleja la capacidad de los equipos locales para publicar y trabajar con socios extranjeros. Y la reputación académica global recoge la valoración que la propia comunidad académica internacional hace de la institución.
¿Basta con atraer estudiantes y profesores de fuera para subir en la tabla, o hace falta algo más profundo, como una red real de investigación compartida?
En el caso de KKU, la universidad presenta su resultado como la consecuencia de una estrategia deliberada. Al-Qahtani vinculó el puesto obtenido con la prioridad que la institución dio a su presencia global en los rankings internacionales, y enmarcó ese esfuerzo dentro de la estrategia Visión 2030 de la propia universidad. Añadió que el logro refleja prácticas distinguidas en cuatro ámbitos: educación, investigación, servicio comunitario y gobernanza institucional.
La mención al servicio comunitario y a la gobernanza institucional amplía el retrato de la universidad más allá de las aulas y los laboratorios. Sugiere que la institución entiende su posición internacional como parte de un desempeño interno más amplio, no como un resultado aislado de una campaña de captación.
¿Qué gana la región de Aseer, y no solo la ciudad de Abha, cuando su universidad principal aparece en un ranking global?
SPA recoge que KKU se presenta como uno de los habilitadores estratégicos del avance de la región de Aseer. Esa formulación sitúa a la universidad dentro de un proyecto territorial más amplio, en el que la institución académica actúa como motor de desarrollo regional. La conexión entre el ranking y el avance regional no es un detalle menor: sugiere que la presencia internacional de la universidad se entiende también como un instrumento para atraer talento, proyectos e inversión a la zona.
Al-Qarni, por su parte, enumeró los efectos que, según él, tiene el resultado: refuerza la posición de la universidad en los círculos académicos, mejora su capacidad para atraer talento entre estudiantes y profesorado, impulsa la colaboración internacional en investigación e innovación y contribuye a la calidad general de la educación superior y la investigación científica.
¿Cómo se traduce un puesto en un ranking en beneficios concretos para los estudiantes que ya están matriculados en KKU?
El vicerrector también enmarcó el logro en la Visión 2030 de Arabia Saudí, que según sus declaraciones busca situar a las universidades saudíes entre las principales instituciones académicas del mundo. Esa conexión entre el resultado de una universidad concreta y un objetivo nacional más amplio aparece de forma explícita en el material difundido por SPA.
La Visión 2030, en el ámbito de la educación superior, apunta a que las universidades del reino ganen presencia y reconocimiento en el panorama académico internacional. El puesto de KKU se presenta, en ese contexto, como una muestra de que esa aspiración se está traduciendo en resultados medibles en rankings globales.
¿Qué peso tiene la reputación académica global, el criterio más intangible de los cuatro, frente a indicadores más fáciles de contar, como el número de alumnos extranjeros?
El ranking 2025 de THE de universidades internacionales sitúa a KKU en el primer puesto nacional, el segundo del mundo árabe y el 50º del mundo. Son tres posiciones distintas que miden cosas distintas: la comparación dentro de Arabia Saudí, la comparación con el conjunto del mundo árabe y la comparación con todas las universidades evaluadas a escala global.
El segundo puesto en el mundo árabe indica que solo una institución de la región árabe supera a KKU en este ranking concreto. El primer puesto nacional implica que ninguna otra universidad saudí evaluada alcanzó una posición mejor en esta clasificación específica de internacionalización.
¿Cambia algo para una universidad saudí ser la primera del país en un ranking y no, por ejemplo, la primera del mundo árabe?
Conviene precisar qué mide exactamente esta tabla. No es un ranking general de calidad académica ni de producción científica, sino una clasificación centrada en la dimensión internacional de las universidades. Por eso sus cuatro criterios giran en torno a la presencia de profesores y estudiantes de otros países, la colaboración investigadora transfronteriza y la reputación global.
Esa especialización del ranking explica que una universidad pueda destacar en internacionalización sin ser necesariamente la primera de su país en otras clasificaciones. El resultado de KKU corresponde a esta tabla concreta, la de las mejores universidades internacionales del mundo, según la información publicada por SPA.
¿Debería una universidad perseguir este tipo de rankings, o son solo una herramienta de imagen institucional?
La universidad ha estructurado su esfuerzo en torno a una unidad específica: la unidad de rankings internacionales, cuya supervisión general corresponde a Al-Qahtani. La existencia de ese órgano indica que el seguimiento de las clasificaciones globales se ha convertido en una función organizada dentro de la institución, no en una tarea ocasional.
Al-Qahtani describió el logro como reflejo de prácticas distinguidas en educación, investigación, servicio comunitario y gobernanza institucional. La combinación de esos cuatro ámbitos sugiere que la universidad presenta su posición internacional como el resultado de un desempeño interno sostenido en varias áreas a la vez.
¿Qué ocurre en el campus cuando una universidad decide que su presencia global es una prioridad institucional declarada?
El anuncio se difundió desde Abha, la ciudad donde se ubica la institución, y lleva fecha del 22 de marzo de 2025. La nota procede de la agencia estatal saudí SPA, que recoge las declaraciones de dos responsables universitarios: el vicerrector de Estudios de Posgrado e Investigación Científica y el supervisor general de la unidad de rankings internacionales.
Ambas declaraciones coinciden en vincular el resultado con la Visión 2030, aunque desde ángulos distintos. Al-Qarni lo conecta con el objetivo nacional de situar a las universidades saudíes entre las principales del mundo. Al-Qahtani lo conecta con la estrategia Visión 2030 de la propia universidad y con su papel como habilitador estratégico del avance de Aseer.
¿Cómo se sostiene una posición en el top 50 cuando los criterios que la definen dependen de flujos internacionales que cambian cada curso?
El material difundido no detalla cifras concretas de profesorado internacional, número de estudiantes extranjeros, publicaciones conjuntas ni resultados de reputación. Tampoco especifica cuántas universidades saudíes o árabes fueron evaluadas en esta edición del ranking, ni qué institución ocupa el primer puesto del mundo árabe. SPA no indica la puntuación obtenida por KKU ni el desglose de sus resultados en cada uno de los cuatro criterios.
Lo que sí queda claro en la información disponible es la estructura del ranking: cuatro criterios, cada uno con un peso del 25%. Y queda claro el resultado: primer puesto nacional, segundo en el mundo árabe y 50º global en la clasificación 2025 de THE de las mejores universidades internacionales del mundo.
¿Qué puestos ocupa King Khalid University en el ranking 2025 de THE? La universidad ocupa el primer puesto nacional, el segundo en el mundo árabe y el 50º a nivel global en el ranking 2025 de Times Higher Education de las mejores universidades internacionales del mundo. Así lo anunció la institución desde Abha, según informó la agencia estatal saudí SPA el 22 de marzo de 2025. El resultado corresponde a esta clasificación concreta de internacionalización, no a un ranking general de calidad académica.
¿En qué criterios se basa esta clasificación internacional? El Dr. Mohammed bin Saeed Al-Qahtani, supervisor general de la unidad de rankings internacionales de KKU, explicó que la clasificación se basa en cuatro criterios con el mismo peso, un 25% cada uno: la proporción de profesorado internacional, el número de estudiantes internacionales, la colaboración internacional en investigación y la reputación académica global. Ninguna de las cuatro dimensiones domina por sí sola el resultado final de cada universidad evaluada.
¿Cómo valora la universidad este resultado? El vicerrector de Estudios de Posgrado e Investigación Científica, el Dr. Hamed bin Majdou Al-Qarni, afirmó que el logro refuerza la posición de la universidad en los círculos académicos, mejora su capacidad para atraer talento entre estudiantes y profesorado, impulsa la colaboración internacional en investigación e innovación y contribuye a la calidad general de la educación superior y la investigación científica.
¿Qué relación tiene el resultado con la Visión 2030? Al-Qarni señaló que el hito refleja el compromiso de la universidad con la excelencia académica y su creciente presencia global, en línea con la Visión 2030 de Arabia Saudí, que busca situar a las universidades saudíes entre las principales instituciones académicas del mundo. Al-Qahtani vinculó el resultado con la estrategia Visión 2030 de la propia universidad y con su papel como habilitador estratégico del avance de la región de Aseer.
¿Qué papel juega la región de Aseer en este logro? Al-Qahtani indicó que KKU, como uno de los habilitadores estratégicos del avance de la región de Aseer y en línea con la estrategia Visión 2030 de la universidad, priorizó su presencia global en los rankings internacionales. Afirmó que el logro refleja las prácticas distinguidas de la universidad en educación, investigación, servicio comunitario y gobernanza institucional. El anuncio se difundió desde Abha, ciudad donde se ubica la institución.
¿Qué datos concretos no incluye la información difundida? El material difundido no detalla cifras de profesorado internacional, número de estudiantes extranjeros, publicaciones conjuntas ni resultados de reputación. Tampoco especifica cuántas universidades saudíes o árabes fueron evaluadas en esta edición, ni qué institución ocupa el primer puesto del mundo árabe. SPA no indica la puntuación obtenida por KKU ni el desglose de sus resultados en cada uno de los cuatro criterios del ranking.