La región de Frontières du Nord alberga al cobra del desierto (Walterinnesia aegyptia), también conocido como cobra negra, una especie de serpiente venenosa de entornos áridos que actúa como elemento clave de la biodiversidad local.
Según informó la agencia estatal saudí SPA el 16 de agosto de 2026, este depredador desempeña un papel principal en el control de poblaciones dentro del ecosistema, regulando especialmente a los roedores y pequeños reptiles.
El ejemplar se caracteriza por su piel oscura y brillante, habitando zonas desérticas, semi-desérticas y rocosas. Debido a sus hábitos nocturnos y a que vive en madrigueras y grietas, rara vez es observado. Su actividad aumenta con las altas temperaturas de los meses cálidos, especialmente al inicio de la noche, mientras que se reduce durante el invierno.
Se recomienda mantener una distancia de seguridad y no intentar capturar o provocar al animal, ya que puede adoptar una postura defensiva si se siente amenazado. En caso de avistamientos en zonas habitadas, se debe contactar a las autoridades competentes. El texto no detalla el número total de ejemplares censados en la región.