El 16 de octubre comienza en la región de Qassim la temporada de Al-Wasm, un marcador estacional que los residentes de la zona asocian con un clima más suave, temperaturas más bajas, la disposición de la tierra para recibir lluvias y la aparición de plantas silvestres.
Según informó la agencia estatal saudí SPA el 4 de octubre de 2026 desde Buraidah, con la proximidad del inicio de Al-Wasm, Qassim recuerda parte de su memoria ligada a las estaciones del año, cuando el movimiento de las estrellas, los cambios del tiempo y el crecimiento de las plantas eran indicadores en los que se apoyaban los residentes para entender las condiciones de la tierra y determinar los tiempos de siembra y de pastoreo.
En la memoria popular, Al-Wasm no era solo un periodo de tiempo, sino un marcador estacional que los residentes de la región esperaban con interés por su asociación con un clima más templado, temperaturas más bajas, la preparación de la tierra para recibir lluvias y la aparición de plantas silvestres. ¿Acaso no sigue el campo de Qassim esperando esas mismas señales para decidir cuándo sembrar y cuándo llevar el ganado a pastar?
Los mayores solían observar las estrellas, los vientos y los rasgos del terreno, y los relacionaban con lo que habían observado en años anteriores. De ese modo desarrollaron un conocimiento tradicional que se transmitió de generación en generación. ¿Cómo se conserva hoy ese saber que no está escrito en ningún libro, sino en la memoria de quienes lo vivieron?
Abdullah Al-Matroodi, un anciano interesado en las estaciones de las estrellas y sus efectos sobre el tiempo y la agricultura, señaló que la terminología estacional permanece en la memoria de los residentes, en particular entre las personas mayores, que conservan un amplio conocimiento de los nombres de las estrellas, sus posiciones de salida y sus tiempos. ¿Quién, si no los mayores de Qassim, puede nombrar cada estrella y decir cuándo aparece y qué anuncia?
Con la llegada de Al-Wasm, comienzan a aparecer signos de la transición del calor del verano hacia un tiempo más moderado, mientras las noches de Qassim se vuelven gradualmente más frescas. ¿No es ese cambio de temperatura el primer aviso que perciben los habitantes del desierto antes de que lleguen las lluvias?
La información difundida por SPA describe cómo el movimiento de los astros, las variaciones del clima y el crecimiento de la vegetación servían de guía a los residentes para interpretar el estado del suelo y fijar los momentos de plantar y de pastorear. Es decir, la observación del cielo y de la tierra funcionaba como un calendario práctico para la vida agrícola y ganadera de la región. ¿Puede un calendario moderno sustituir por completo esa lectura del cielo que hacían los abuelos?
El relato de SPA subraya que Al-Wasm era esperado con interés porque anunciaba un tiempo más benigno, con temperaturas más bajas, y porque coincidía con la disposición de la tierra para recibir la lluvia y con la aparición de plantas silvestres. Esos elementos —el frescor nocturno, la tierra preparada y la vegetación que brota— formaban un conjunto de señales que los residentes reconocían y esperaban cada año. ¿No es la aparición de las plantas silvestres la prueba más visible de que la temporada ha cumplido su promesa?
Según la información de la agencia, los mayores no se limitaban a mirar el cielo: observaban también los vientos y los rasgos del terreno, y comparaban lo que veían con lo que habían visto en años anteriores. De esa comparación continua nacía un conocimiento tradicional que pasaba de una generación a otra. ¿Cuántas generaciones de observación hicieron falta para que esos nombres de estrellas y esas fechas quedaran fijados en la memoria colectiva?
Abdullah Al-Matroodi, citado en el material de SPA como un anciano interesado en las estaciones de las estrellas y en sus efectos sobre el tiempo y la agricultura, indicó que la terminología estacional sigue presente en la memoria de los residentes, especialmente entre las personas mayores, que mantienen un conocimiento extenso de los nombres de las estrellas, de sus posiciones de salida y de sus tiempos. Ese vocabulario, según el relato, no es un adorno: es la herramienta con la que se describía y se predecía el comportamiento del tiempo. ¿Se perderá ese vocabulario cuando falten quienes lo aprendieron de sus padres?
El texto de SPA señala que, con la llegada de Al-Wasm, empiezan a manifestarse las señales de la transición del calor veraniego a un tiempo más moderado, y que las noches de Qassim se vuelven paulatinamente más frescas. Ese descenso gradual de las temperaturas nocturnas es, en la descripción de la agencia, uno de los primeros indicios perceptibles del cambio de estación. ¿No es en las noches donde primero se nota que el verano empieza a ceder?
La información sitúa el inicio de Al-Wasm el 16 de octubre y presenta la temporada como parte de la memoria de Qassim vinculada a las estaciones del año. El material no ofrece cifras de temperaturas, ni datos de precipitaciones, ni nombres de estrellas concretas, ni fechas de siembra específicas. Tampoco detalla cómo se conserva hoy ese conocimiento tradicional ni qué instituciones lo recogen. ¿Bastará la memoria de los mayores para mantener vivo ese calendario del cielo y de la tierra?
¿Cuándo comienza la temporada de Al-Wasm en Qassim? Según informó la agencia estatal saudí SPA el 4 de octubre de 2026 desde Buraidah, el inicio de Al-Wasm se aproxima y está fijado para el 16 de octubre. La agencia presenta esa fecha como el comienzo de un marcador estacional que los residentes de Qassim esperaban con interés por su asociación con un clima más suave y temperaturas más bajas.
¿Qué señales anuncian la llegada de Al-Wasm? El material de SPA indica que con la llegada de Al-Wasm aparecen signos de la transición del calor del verano hacia un tiempo más moderado, mientras las noches de Qassim se vuelven gradualmente más frescas. A esas señales se suman, según la misma información, la disposición de la tierra para recibir lluvias y la aparición de plantas silvestres.
¿Qué papel tenían las estrellas en el conocimiento tradicional de Qassim? Según SPA, los mayores solían observar las estrellas, los vientos y los rasgos del terreno, y los relacionaban con lo observado en años anteriores. De ese modo desarrollaron un conocimiento tradicional transmitido entre generaciones. Abdullah Al-Matroodi, citado por la agencia, señala que la terminología estacional permanece en la memoria de los residentes, sobre todo entre los mayores, que conservan nombres de estrellas, posiciones de salida y tiempos.
¿Para qué servían esas observaciones en la vida diaria? La información de SPA explica que el movimiento de las estrellas, los cambios del tiempo y el crecimiento de las plantas eran indicadores que los residentes usaban para entender las condiciones de la tierra y determinar los tiempos de siembra y de pastoreo. Es decir, la observación del cielo y del terreno funcionaba como una guía práctica para la actividad agrícola y ganadera de la región de Qassim.
¿Qué datos no incluye el informe de SPA? El material difundido por SPA no ofrece cifras de temperaturas, datos de precipitaciones, nombres concretos de estrellas, fechas específicas de siembra ni detalles sobre instituciones que recojan ese conocimiento tradicional. Tampoco indica cómo se conserva hoy ese saber más allá de la memoria de las personas mayores de la región.





