Monday, November 2, 2026
Cultura

Chefs en vivo enriquecen la experiencia de los visitantes en Saudifood Show 2026

Chefs en vivo enriquecen la experiencia de los visitantes en Saudifood Show 2026

Yeda, 29 de septiembre de 2026. Las exposiciones Saudifood Show 2026 y Saudifood Manufacturing 2026 contaron con la participación de varios chefs de Arabia Saudí y del extranjero, que ofrecieron a los visitantes la oportunidad de conocer su experiencia en el desarrollo de habilidades culinarias y el perfeccionamiento de prácticas especializadas de cocina, así como en la preparación de platos y el uso de ingredientes.

Según informó la agencia estatal saudí SPA, en el marco de los eventos, la chef ejecutiva saudí, desarrolladora de alimentos y consultora culinaria Bdoor Badr y el chef italiano Simone Marchi presentaron una experiencia de cocina en vivo que combinó sabores italianos y saudíes, destacando las similitudes entre ambas cocinas.

El chef Marchi ha dirigido programas culinarios para misiones italianas en el extranjero y ha presentado platos inspirados en diversas regiones de Italia en el marco de los eventos de la Semana de la Cocina Italiana en el Mundo.

Los eventos tienen como objetivo promover el conocimiento de las cocinas y los platos tradicionales como símbolos importantes de la identidad cultural en todo el mundo, fomentar la interacción intercultural mediante la integración de ingredientes culinarios modernos, crear nuevas experiencias culinarias preservando al mismo tiempo la identidad cultural y ofrecer una ventana a las diferentes culturas del mundo.

¿Qué lleva a dos cocinas separadas por miles de kilómetros a encontrarse en un mismo plato? La respuesta, según lo expuesto en el recinto ferial de Yeda, pasa por ingredientes compartidos, técnicas que se cruzan y una disposición mutua a probar lo desconocido. La demostración de Bdoor Badr y Simone Marchi no fue una simple sucesión de recetas, sino un ejercicio de traducción culinaria: tomar un producto italiano, tratarlo con la lógica de la cocina saudí, y viceversa.

¿Puede un plato contar la historia de un país mejor que un discurso? Los organizadores de Saudifood Show 2026 parecen convencidos de que sí. La premisa de las jornadas es que las cocinas tradicionales y los platos típicos funcionan como símbolos de identidad cultural reconocibles en cualquier latitud. No se trata solo de alimentar, sino de explicar de dónde viene una comunidad, qué celebra y cómo ha aprendido a aprovechar lo que su tierra le da.

La presencia de chefs internacionales junto a profesionales saudíes responde a esa lógica. El programa incluyó a cocineros de Arabia Saudí y del extranjero, cada uno con su propio repertorio, pero todos sometidos al mismo ejercicio: mostrar su destreza ante un público que observa, pregunta y, en muchos casos, toma notas para reproducirlo después en casa o en su propio negocio.

¿Qué aprende realmente un visitante que observa a un chef trabajar en directo? La respuesta que ofrece el planteamiento de los eventos es doble. Por un lado, se adquieren habilidades concretas: cómo desarrollar una técnica, cómo perfeccionar una práctica especializada, cómo preparar un plato y cómo emplear determinados ingredientes. Por otro, se accede a una dimensión menos tangible: la del criterio, el tiempo y la mano que solo se transmiten viendo hacer.

La figura de Bdoor Badr reúne varios de los perfiles que el sector culinario saudí ha ido consolidando en los últimos años: chef ejecutiva, desarrolladora de alimentos y consultora culinaria. Es decir, no solo cocina, sino que diseña, prueba y asesora. Su participación junto a Simone Marchi situó el encuentro en un terreno que trasciende la exhibición de platos: el del diálogo entre dos tradiciones que, sobre el papel, podrían parecer distantes.

¿Son tan distintas la cocina italiana y la saudí como sugiere la geografía? La demostración en vivo se construyó precisamente sobre la hipótesis contraria. Ambas cocinas comparten un apego a los productos de temporada, una relación estrecha con el territorio y una estructura de comidas que concede un peso considerable a los primeros platos, a las masas y a los guisos de cocción lenta. El ejercicio consistió en hacer visibles esas coincidencias ante el público.

El currículum de Simone Marchi aporta contexto a su presencia en Yeda. Ha dirigido programas culinarios para misiones italianas en el extranjero y ha presentado platos inspirados en distintas regiones de Italia dentro de los eventos de la Semana de la Cocina Italiana en el Mundo. Es, por tanto, un cocinero acostumbrado a representar su cocina fuera de sus fronteras y a adaptar el relato de una tradición regional a públicos que no la conocen de primera mano.

¿Qué busca un país cuando envía a sus chefs al extranjero? En el caso italiano, la respuesta parece clara: la cocina funciona como embajada informal. La Semana de la Cocina Italiana en el Mundo es un formato que lleva años utilizándose para proyectar productos, técnicas y regiones. Que uno de sus participantes habituales se suba a un escenario en Arabia Saudí para cocinar junto a una chef saudí encaja en esa estrategia de presencia sostenida.

Los objetivos declarados de Saudifood Show 2026 y Saudifood Manufacturing 2026 van más allá del espectáculo gastronómico. El primero es promover la conciencia sobre las cocinas y los platos tradicionales como símbolos importantes de la identidad cultural en todo el mundo. El segundo es fomentar la interacción intercultural integrando ingredientes culinarios modernos. El tercero es crear nuevas experiencias culinarias sin renunciar a la identidad cultural. Y el cuarto, ofrecer una ventana a las diferentes culturas del mundo.

¿Cómo se integra un ingrediente moderno sin borrar lo que hace reconocible a un plato? Esa es, quizá, la pregunta más difícil de las que planean sobre este tipo de eventos. La innovación culinaria es fácil de exhibir y difícil de justificar cuando se aplica sobre recetas que llevan generaciones transmitiéndose. El planteamiento de los organizadores sugiere que la clave no está en sustituir, sino en añadir capas: incorporar un producto o una técnica nueva manteniendo intacta la lógica del plato original.

La presencia simultánea de Saudifood Show 2026 y Saudifood Manufacturing 2026 añade una dimensión que no siempre aparece en los festivales gastronómicos. No se trata solo de cocinar y degustar, sino de mostrar cómo se produce, se transforma y se distribuye lo que llega al plato. La parte de fabricación y manufactura conecta la cocina con la cadena industrial que la hace posible a escala.

¿Qué separa a un evento gastronómico de una plataforma de industria alimentaria? La respuesta está en los perfiles convocados. Junto a chefs y consultores culinarios, el formato convoca a quienes diseñan procesos, desarrollan productos y piensan en volúmenes. La demostración en vivo es la cara visible, pero el intercambio de conocimiento técnico es, probablemente, la parte que menos se ve y más perdura.

Para los visitantes, la experiencia de cocina en vivo ofrece algo que ningún catálogo puede replicar: la posibilidad de ver el proceso completo, con sus tiempos, sus correcciones y sus imprevistos. Un plato terminado es un resultado; un plato en elaboración es una lección. Esa diferencia explica por qué los formatos de cocina en directo se han convertido en un componente habitual de las ferias del sector.

¿Se puede enseñar una cocina nacional a un público extranjero sin simplificarla? La apuesta de los organizadores es que sí, siempre que se haga desde el producto y la técnica y no desde el estereotipo. La combinación de una chef saudí con un chef italiano, ambos presentando sus respectivas tradiciones y buscando puntos de encuentro, evita el riesgo de reducir una cocina a un folclore para consumo rápido.

El evento se celebró en Yeda, ciudad con una larga tradición como puerta de entrada del país y punto de contacto con el comercio y las culturas del mar Rojo. Esa condición portuaria no es un detalle menor cuando se habla de intercambio culinario: históricamente, las ciudades abiertas al comercio marítimo han sido también los lugares donde las cocinas se mezclan con mayor facilidad.

¿Qué queda de un encuentro así cuando se apagan los fogones? Queda, en primer lugar, el registro de lo que se cocinó y de quiénes lo cocinaron. Queda también la posibilidad de que alguno de los asistentes incorpore a su repertorio una técnica vista ese día. Y queda, sobre todo, la constatación de que la cocina es un lenguaje con el que distintas culturas pueden hablar sin necesidad de traducción.

La nota de SPA no detalla el número de visitantes, la duración exacta de las demostraciones, el recinto concreto ni el programa completo de participantes. Tampoco especifica qué platos concretos se prepararon en la experiencia de cocina en vivo más allá de la combinación de sabores italianos y saudíes, ni si los eventos incluyeron otras sesiones con los mismos chefs o con profesionales adicionales.

¿Basta una demostración para cambiar la forma en que un visitante percibe una cocina ajena? Probablemente no por sí sola, pero forma parte de un esfuerzo acumulativo. Los eventos de la Semana de la Cocina Italiana en el Mundo llevan años construyendo ese tipo de presencia, y la participación de chefs saudíes en foros internacionales sigue una lógica similar. Cada aparición suma un poco al retrato que un público extranjero se forma de una tradición culinaria.

El formato de cocina en vivo tiene además una ventaja sobre la degustación: permite preguntar. El público puede detener el proceso, pedir aclaraciones sobre un ingrediente, sobre un tiempo de cocción o sobre una sustitución posible. Esa interactividad convierte la demostración en una conversación, y la conversación en una forma de transmisión cultural más eficaz que la simple exhibición.

¿Qué papel juegan los ingredientes modernos en la preservación de una cocina tradicional? La formulación de los organizadores sugiere que no son una amenaza, sino una herramienta. Integrar un ingrediente nuevo puede servir para acercar un plato a un paladar que no está familiarizado con él, siempre que el resultado siga siendo reconocible como parte de la tradición de la que procede.

La combinación de Italia y Arabia Saudí en una misma mesa tiene, además, un componente práctico. Ambas cocinas utilizan ingredientes que circulan ampliamente en el comercio internacional y que resultan accesibles en mercados muy distintos. Eso facilita que un plato nacido de ese cruce pueda reproducirse fuera del recinto ferial, en una cocina doméstica o en un restaurante de cualquiera de los dos países.

¿Es la fusión una moda o una constante histórica? La evidencia que ofrece este tipo de eventos apunta a lo segundo. Las cocinas nacionales que hoy se presentan como tradiciones cerradas son, en realidad, el resultado de siglos de intercambios, adaptaciones y préstamos. Lo que se exhibe en Yeda no es una excepción, sino una continuación de un proceso antiguo.

Los organizadores enmarcan el evento en cuatro objetivos que se refuerzan entre sí: dar a conocer las cocinas tradicionales como símbolos de identidad, fomentar la interacción intercultural, crear nuevas experiencias preservando esa identidad y abrir una ventana a otras culturas. Leídos en conjunto, describen una posición clara: la identidad culinaria no se protege aislándola, sino poniéndola en circulación.

¿Qué necesita un visitante para aprovechar una feria como esta? Menos de lo que parece: atención y curiosidad. Las habilidades que se muestran en directo —desarrollar una técnica, perfeccionar una práctica especializada, preparar un plato, usar un ingrediente— son transferibles. No requieren un equipamiento profesional para empezar a practicarse en casa, aunque sí requieren haberlas visto hacer al menos una vez.

La presencia de chefs de Arabia Saudí y del extranjero en un mismo programa también refleja la composición del sector culinario saudí, cada vez más conectado con circuitos internacionales de formación, certificación y competición. Un evento de este tipo funciona como punto de encuentro entre esos circuitos y el público local, que puede acceder a ellos sin salir del país.

¿Se puede medir el éxito de una feria gastronómica en platos servidos? Probablemente no. Los indicadores más relevantes son menos visibles: contactos establecidos entre profesionales, técnicas incorporadas, productos descubiertos y, sobre todo, la percepción que el visitante se lleva de una cocina que antes no conocía. La nota de SPA no ofrece cifras de asistencia ni de participación que permitan cuantificar esos resultados.

Lo que sí queda documentado es el hecho central: Saudifood Show 2026 y Saudifood Manufacturing 2026 incluyeron una experiencia de cocina en vivo a cargo de la chef ejecutiva, desarrolladora de alimentos y consultora culinaria saudí Bdoor Badr y del chef italiano Simone Marchi, con una combinación de sabores de ambos países y un énfasis en las similitudes entre sus cocinas. El resto —el impacto, la continuidad, las réplicas— queda por ver.

¿Quiénes participaron en la experiencia de cocina en vivo? La chef ejecutiva saudí, desarrolladora de alimentos y consultora culinaria Bdoor Badr y el chef italiano Simone Marchi presentaron una experiencia de cocina en vivo que combinó sabores italianos y saudíes, destacando las similitudes entre ambas cocinas. La información fue difundida por la agencia estatal saudí SPA. El chef Marchi ha dirigido programas culinarios para misiones italianas en el extranjero y ha presentado platos inspirados en diversas regiones de Italia.

¿Qué objetivos persiguen Saudifood Show 2026 y Saudifood Manufacturing 2026? Según SPA, los eventos buscan promover el conocimiento de las cocinas y los platos tradicionales como símbolos importantes de la identidad cultural en todo el mundo, fomentar la interacción intercultural mediante la integración de ingredientes culinarios modernos, crear nuevas experiencias culinarias preservando la identidad cultural y ofrecer una ventana a las diferentes culturas del mundo. Son cuatro objetivos declarados que se refuerzan entre sí.

¿Qué experiencia aporta Simone Marchi a este tipo de eventos? El chef italiano Simone Marchi ha dirigido programas culinarios para misiones italianas en el extranjero y ha presentado platos inspirados en diversas regiones de Italia en el marco de los eventos de la Semana de la Cocina Italiana en el Mundo. Esa trayectoria lo sitúa como un cocinero habituado a representar su cocina fuera de Italia y a adaptar el relato de tradiciones regionales a públicos que no las conocen de primera mano.

¿Dónde se celebraron los eventos y en qué fecha? La información de SPA está fechada en Yeda el 29 de septiembre de 2026. La ciudad, con larga tradición como puerta de entrada del país y punto de contacto con el comercio y las culturas del mar Rojo, acogió ambas exposiciones. La nota no detalla el recinto concreto ni el número de visitantes que pasaron por las instalaciones durante el desarrollo de las jornadas.

¿Qué tipo de actividades ofrecieron a los visitantes? Los chefs participantes ofrecieron a los visitantes la oportunidad de explorar su experiencia en el desarrollo de habilidades culinarias y el perfeccionamiento de prácticas especializadas de cocina, así como en la preparación de platos y el uso de ingredientes. La experiencia de cocina en vivo permitió al público observar el proceso completo, con sus tiempos y correcciones, y plantear preguntas directamente a los profesionales.

¿Qué información no detalló la nota de SPA? La nota de SPA no especifica el número de visitantes, la duración exacta de las demostraciones, el recinto concreto ni el programa completo de participantes. Tampoco indica qué platos concretos se prepararon en la experiencia de cocina en vivo más allá de la combinación de sabores italianos y saudíes, ni si hubo otras sesiones con los mismos chefs o con profesionales adicionales.